En una escuela católica durante la ocupación nazi de Francia, Julien Quietin (Gaspard Manesse), el alter ego de Louis Malle, no es un estudiante común. Es inteligente y diferente de los demás. La escuela tampoco es una escuela común. Hay en ella un secreto. Un nuevo alumno llega un día, Jean Bonnet (Raphael Fejtö) y se convierte en una especie de rival intelectual para Julien. Después de una inicial hostilidad, los muchachos comienzan a conectarse hasta convertirse en buenos amigos.
Malle construye la historia mostrándonos la rutina cotidiana en la escuela: rezos, clases, música, ejercicios físicos e incluso excursiones al aire libre.
Julien se entera que su nuevo amigo es judío. Es muy joven para comprender el significado de cuál es el problema de ser judío? Durante una visita de padres a al escuela, Julien lleva a Jean junto a su familia, pues él no había recibido visitas y Jean no había visto a su pare los últimos dos años. Estando en el restaurante comiendo, colaboradores franceses comienzan a hostigar a un comensal por ser judío y no está autorizada la permanencia de judíos en el lugar. La situación parece estallar, pero sorpresivamente, los colaboradores son expulsados del lugar por un oficial alemán que está sentado en una mesa cercana.
Vemos el terror en los ojos de Jean cada vez que un alemán está cerca de él en particular, cuando en una excursión se pierde en el bosque junto a Julien y son hallados por dos soldados y devueltos a la escuela.
Un día, llega la Gestapo buscando a Jean Kippelstein, y en un movimiento inconsciente de Julien hacia su amigo, es descubierto. Todos los niños judíos y el padre Jean son llevados pro la Gestapo y la escuela es cerrada.
Malle dijo que hacia mucho tiempo que quería realizar esta película pero no encontraba ni la fuerza ni el ánimo suficientes. La película no es un paralelo con los sucesos, pero quizá í un paralelo con la memoria y el sentimiento de culpa de Malle ante el incidente.
La película es en definitiva, un hermoso, increíble y tocante retrato sobre la amistad, la culpa, la frustración, la ira y seguramente, debió haber sido la exorcización del pasado. “Adiós a los niños” es un cautivante y atrapante testamento de cómo ciertos momentos pueden cambiar nuestra vida, para bien o para mal.
Malle construye la historia mostrándonos la rutina cotidiana en la escuela: rezos, clases, música, ejercicios físicos e incluso excursiones al aire libre.
Julien se entera que su nuevo amigo es judío. Es muy joven para comprender el significado de cuál es el problema de ser judío? Durante una visita de padres a al escuela, Julien lleva a Jean junto a su familia, pues él no había recibido visitas y Jean no había visto a su pare los últimos dos años. Estando en el restaurante comiendo, colaboradores franceses comienzan a hostigar a un comensal por ser judío y no está autorizada la permanencia de judíos en el lugar. La situación parece estallar, pero sorpresivamente, los colaboradores son expulsados del lugar por un oficial alemán que está sentado en una mesa cercana.
Vemos el terror en los ojos de Jean cada vez que un alemán está cerca de él en particular, cuando en una excursión se pierde en el bosque junto a Julien y son hallados por dos soldados y devueltos a la escuela.
Un día, llega la Gestapo buscando a Jean Kippelstein, y en un movimiento inconsciente de Julien hacia su amigo, es descubierto. Todos los niños judíos y el padre Jean son llevados pro la Gestapo y la escuela es cerrada.
Malle dijo que hacia mucho tiempo que quería realizar esta película pero no encontraba ni la fuerza ni el ánimo suficientes. La película no es un paralelo con los sucesos, pero quizá í un paralelo con la memoria y el sentimiento de culpa de Malle ante el incidente.
La película es en definitiva, un hermoso, increíble y tocante retrato sobre la amistad, la culpa, la frustración, la ira y seguramente, debió haber sido la exorcización del pasado. “Adiós a los niños” es un cautivante y atrapante testamento de cómo ciertos momentos pueden cambiar nuestra vida, para bien o para mal.


